El asombroso ciclo de vida de los salmones【2020】

El asombroso ciclo de vida de los salmones

Los salmones viven en el mar cuando son adultos

Los salmones son peces bastante conocidos por hacer múltiples proezas a lo largo de su atrayente y singular  ciclo vital. Prácticamente todas las personas han oído charlar alguna vez en su vida sobre el conocido viaje de los salmones para poder reproducirse. Esto es lo que hace singular y único a este pez, puesto que es todo un caso de la resistencia y determinación que pueden llegar a tener los animales por su instinto reproductivo y de supervivencia.

¿Deseas saber más detalles sobre el ciclo de vida del salmón y sus curiosidades?

La historia del salmón

Los salmones existieron en la Tierra desde la época de los dinosaurios

Los salmones pertenecen al género Oncorhynchus y a la familia de los salmónidos. Son peces  anádromos, que desea decir que se desarrollan en el medio marino y después viven en aguas dulces. Son capaces de vivir en los 2 géneros de concentraciones salinas. Su área de distribución se halla por el norte del océano pacífico con ciertas especies cerca del golfo de México.

Aún no se sabe bien la data en la que apareció el primer salmón en nuestro planeta, mas aproximadamente se sabe que pertenecen al conjunto de los peces teleósteos y que estos dominaron los océanos a lo largo del cretácico. Esto se remonta en la temporada donde vivían los dinosaurios hace unos ciento treinta y cinco millones de años. Desde ese momento, los salmones han tenido un ciclo vital bastante singular respecto a otros peces. A lo largo de un largo camino de sesenta millones de años, todos y cada uno de los teleósteos han ido esparciéndose durante todo el planeta y han sufrido procesos evolutivos muy, muy diferentes los unos de los otros.

Durante ese proceso evolutivo, los salmones han preferido vivir en las aguas frías y oxigenadas del hemisferio norte. Los científicos han intentado entender los motivos que llevan a los salmones a efectuar su camino de vuelta para efectuar el desove, no obstante, aún no han podido sacar conclusiones a este respecto.

El ciclo vital de los salmones

Nacimiento

Los salmones nacen en el río cuando se eclosionan las ovas

Fuente: David Alvarez http://www.naturalezacantabrica.es/2012/01/

Los salmones nacen de sus ovas en los ríos de agua dulce. Por norma general, es en otoño cuando la hembra y el macho ponen las ovas en los ríos para fertilizarlos en un nido construido a base de grava. Tras unos meses de incubación, las ovas eclosionan y nacen los salmones alevines. Continúan a lo largo de unas semanas en la grava donde van adquiriendo ciertas habilidades natatorias. Cuando llega la primavera y el incremento de las temperaturas, contribuye a un cambio en las condiciones ambientales que favorece el aprendizaje de los alevines, que van abandonando la grava y empezando su vida independiente.

Son muchos los especialistas los que estudian el ciclo vital de los salmones y, sobre todo, esta fase de su vida, puesto que se procura dar explicación de de qué forma saben los salmones que debe regresar a su río materno a desovar.

Vida

Los salmones adultos viven en el mar

Cuando los alevines ya son mayores y también independientes van nadando a lo largo del río hasta desembocar en el mar. Una vez allá van nadando y merodeando por los mares por periodos variables en dependencia de cada salmón. A lo largo de ese periodo hallan comestible y un hábitat. Una vez pasado el tiempo y ya siendo adultos, los salmones procuran regresar al sitio de su nacimiento para desovar y reproducirse. Claro que este camino es obviamente una situación. Imaginad que deben regresar nadando a contra corriente por el río del que nacieron. Obviamente no todos y cada uno de los salmones subsisten para contarlo. El camino cara su río materno está repleto de contrariedades y riesgos.

Vuelta al río materno

Los salmones vuelven a su río materno a desovar y reproducirse

Cuando llegan a la desembocadura del río materno empiezan a escalar en conjunto si las aguas no son muy turbulentas y en el caso de un río muy caudaloso ciertas especies lo hacen en fila. A lo largo del recorrido de ascensión por el río deben ir sorteando los remolinos de agua, las rocas más grandes, osos y otros predadores, los árboles que haya en medio del río, la polución por envases y plásticos, y todo ello a contracorriente. Todos estos obstáculos provocan un mal estado en el cuerpo de los salmones que hacen que su aspecto se vuelva estropeado equiparado a cuando vivían en los mares.

Reproducción

Los salmones se reproducen en los ríos donde nacieron

Una vez que logran remontar todo el río, llegan al área de desove donde nacieron. Es exactamente la misma zona donde dieron a luz y sus ancestros. En esta área prosiguen viviendo hasta llenar la madurez sexual y desovar. Una vez están preparados sexualmente para reproducirse, la hembra nada cerca del fondo de los ríos para edificar el nido de gravas donde pondrán las ovas. Mientras que la hembra edifica el nido, el macho distancia a otros machos que se sienten atraídos por la hembra.

La hembra emplea su cola para agitarla y edificar un nido de entre cuarenta y cincuenta centímetros. A veces, conforme los otros machos procuran entrar en el nido que está edificando la hembra, esta actúa de forma violenta para echar a los intrusos. Esta construcción del nido les toma varias horas, puesto que la hembra va eligiendo y uniendo las piedras que le semeja más capaces para formar la “cuna” donde van a nacer los nuevos salmones. Además de esto, pueden llegar a edificar hasta 5 nidos al unísono que va verificando la calidad y profundidad de exactamente los mismos.

Una vez tienen construidos los nidos, la hembra deja que el macho se ponga junto a ella a fin de que, al unísono, la hembra libere los huevos y el macho los espermios. De esta manera se genera la fertilización. Cuando el agua se aclara del líquido seminal, la hembra observa a los huevos en el fondo del nido y se apura para cubrirlos al paso que mueve la cola como un ventilador. Este movimiento lo efectúa sin tocar ninguna piedra y lo hace para crear una corriente que traslade a los huevos cara el interior de la grava para eludir daños y que estén bien protegidos.

Mientras concluye la acción en un nido va edificando el próximo. En cada uno de ellos va depositando entre quinientos y mil huevos. A lo largo de los días siguientes los cubre para resguardarlos hasta el momento en que muere.

Es fundamental que esta última fase salga bien a fin de que medren los nuevos alevines. Es por este motivo que la polución y perturbación del hombre en los ríos son factores que complican mucho que los salmones puedan reproducirse. Como se ha citado ya antes, los científicos procuran razones por las cuáles los salmones solo desovan en su río materno y no en otro lado. Hasta la data no se han encontrado patentizas del por qué razón. Únicamente se considera que tienen receptores en el sistema inquieto que usan las condiciones ambientales en las que vivieron como “recuerdo” para regresar allá a dar a luz a las próximas generaciones.

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