El olor del agua modifica el comportamiento de los peces【2020】

El olor del agua modifica el comportamiento de los peces

Juveniles de tordo cambiar el comportamiento ante el olor del agua

Existen numerosas especies de peces que son más frágiles o bien no a los cambios ambientales que se generan en el medio donde viven. Ciertos responden bien adaptándose y otros no lo hacen tan bien y terminan muriendo.

Existe una suerte de pez salvaje que es muy rebosante en el Mar Mediterráneo que son bañistas rapidísimos y son capaces de olisquear a sus predadores bajo el agua. No obstante, con la polución, cualquier cambio en el fragancia del agua puede afectar a la escapada de este pez. ¿De qué manera afecta el fragancia del agua a estos peces?

Los juveniles de tordo

los peces de tordo son hermafroditas y pueden medir 45 cm

Estos peces pueden llegar a tener un tamaño en su fase adulta de unos cuarenta y cinco cm de largo. Tiene el cuerpo alargado, acabado en un morro de labios grandes y sustanciosos. En lo que se refiere a su color, acostumbra a ser entre verdoso y cobrizo y se identifica por tener puntos azules y colorados ordenados en listas. Como he citado ya antes, vive en el Mar Mediterráneo en las praderas de algas de los fondos marinos. Asimismo viven en los fondos rocosos y areniscos si bien se le puede ver en la superficie.

Los peces tordo son hermafroditas y las hembras alcanzan su madurez sexual a los un par de años de edad. Mucha de estas hembras terminan siendo machos tras un año más. La temporada de reproducción la tienen entre mayo y junio en la que las hembras ponen los huevos en las rocas que están cubiertas de algas. Los machos son los encargados de observar los huevos si bien no renuevan el agua ni edifican el nido.

Estos peces efectúan un mayor número de movimientos bruscos cuando son capaces de olisquear el comestible o bien a sus predadores.

Investigación sobre el fragancia del agua en los juveniles de tordo

distintos sistemas de flujo de agua para comprobar el comportamiento de los peces tordo por el olor del agua

Un equipo de científicos de múltiples centros ha efectuado una investigación sobre la repercusión del fragancia del agua en los peces. El equipo de investigación ha sido dirigido por el Centro Oceanográfico de Baleares del Instituto De España de Oceanografía (IEO). Para poder hacer esta investigación, los estudiosos han empleado un sistema que elige el flujo de agua y deja distinguir en un mismo espacio 2 masas de agua diferentes sin que lleguen a entremezclarse. De este modo pueden ver en un mismo lugar, como afecta el fragancia del agua a los peces.

El estudio se fundamenta en el comportamiento del pez frente a los diferentes olores que puede tener el agua. Dichos olores pueden alterarse por múltiples razones como puede ser la polución marina por vertidos. Pese a la creencia que se tiene popularmente sobre el poco olfato que tienen los peces (puesto que viven bajo el agua y sin pulmones no se concibe bien la idea de que tengan olfato), el sistema olfativos de los peces es muy complejo, prácticamente como el de los humanos.

Adam Gouraguine, es estudiante de doctorado de la Universidad de Essex, R. Unido, con estancia en el Oceanográfico de Baleares y es el creador primordial del estudio. Adam explica que distintos científicos llevan empleando desde la década del dos mil esta técnica para poder revisar de qué forma afecta el fragancia del agua al comportamiento de los peces. Este experimento consiste en introducir al pez de tordo en el sistema de selección de flujo y exponerlo a diferentes olores. Conforme el pez va respondiendo a los olores, se le graba el comportamiento. Las masas de agua del sistema no se llegan a entremezclar, no obstante, el pez puede nadar de forma libre por todas y cada una . De este modo, el pez puede seleccionar la masa de agua que más “le guste”.

Hasta ahora, lo que los científicos han estado estudiando ha sido cuánto tiempo continuaban los peces en una misma masa de agua sin desplazarse. Mas esta vez, la primordial novedad de la investigación es que se trata de la primera vez que se estudia este comportamiento, mas en una especie mediterránea. Las precedentes veces se ha efectuado en especies tropicales.

Resultados y una segunda prueba

el pez tordo modifica su comportamiento con el olor del agua

Los juveniles de tordo no mostraron ninguna preferencia por ninguna masa de agua de forma especial. La edad de los peces que emplearon era entre alevines y adultos, con lo que admiten la amenaza, se comportan diferente, mas aceptan el peligro. Dado este resultado, el equipo de investigación iba a decidir terminar el estudio. No obstante, se dio un paso más para estudiar no solo el tiempo que el pez pasaba en todos y cada masa de agua, sino más bien asimismo cómo se comportaba el pez en todos y cada flujo. Por poner un ejemplo, una de las variables que se estudió fue la velocidad con la que se movía el pez en las diferentes masas de agua y el número de movimientos bruscos que hacía en exactamente las mismas.

Una vez se efectuó esta segunda prueba, es donde los especialistas se dieron cuenta de lo complejo que es el olfato de los peces puesto que la velocidad a la que se mueven los peces puede ser un indicador de de qué forma se siente el pez ante cada escenario. La prueba consistía en probar el comportamiento de los juveniles de tordo en 5 masas de agua con diferentes olores: depredador, Posidonia oceánica, algas, peces de su especie y una última agua filtrada y limpia. Cada una de las 5 pruebas, una por cada aroma, se efectuó con treinta peces diferentes, de uno en uno. Debido a que el tordo es una especie salvaje no se podía tener demasiado tiempo a los peces en cautividad puesto que se corría el peligro de que el pez aprendiera que el fragancia a predador no procedía de uno real. Entre la atrapa del pez y la realización del experimento, los estudiosos dejaron pasar un plazo de veinticuatro horas, a fin de que el tordo liberase el agobio y se acostumbrase a las peceras.

El resultado fue un cambio en el comportamiento del pez con movimientos más bruscos en las aguas con fragancia a predador o bien comestible. Esto responde a un mecanismo de defensa que está relacionado con la escapada y la nutrición. Asimismo se observó que en las aguas con fragancia a peces de exactamente la misma especie no cambiaba el comportamiento ni en velocidad ni cantidad de movimientos bruscos. Eso señala a que en agua donde hay peces de su especie se sienten a salvo y nadan más despacio.

Como podéis ver, el sistema olfativo de los peces es muy complejo y hay que estudiar no solo el tiempo que el pez está en todos y cada masa de agua sino más bien asimismo lo que hacen dentro de ella.

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